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Sin resultados y sin fútbol

El comienzo de la Superliga para Banfield no fue el esperado, no solo en el resultado, sino también en la manera que jugó el Taladro.

Está claro que los números no acompañan éste proceso de Hernán Crespo, aunque a ésta altura también habría que decir, que tampoco el buen juego y el protagonismo en los partidos aparecen como marca registrada, elementos que desde el discurso del entrenador son innegociables.

La presentación en falso frente a Arsenal, se podría analizar desde varias aristas, y una de las más relevantes sería cuestionar o preguntarnos por qué salió Banfield a jugar con cinco defensores, en lugar de jugar con una disposición táctica que le hubiese permitido ser más ofensivo. Es obvio que ningún dispositivo te garantiza la victoria, pero dada la idea que expresa el técnico cada vez que tiene oportunidad, jugar con cinco defensores y un solo atacante, es al menos llamativo, sobre todo pensando que Arsenal es un equipo que no tiene más potencial que Banfield.

Es cierto que la Superliga recién comienza, y la temporada también incluye los partidos de la Copa de la Superliga, que cómo mínimo serán once, pero Banfield hoy iguala en los promedios con Colón, Argentinos y Lanús, y solo supera a Patronato, Rosario Central, Newell’s, Gimnasia y Esgrima y Central Córdoba. Es un panorama complicado, que Banfield deberá revertir consiguiendo buenos resultados.

Desde lo futbolístico, el equipo extrañó demasiado a Jesús Dátolo que no estuvo por un estado gripal y a Agustín Urzi, que está jugando los Panamericanos con la selección sub 23. Tanto Dátolo, como el juvenil, son las cartas futbolísticas de un equipo que por ahora no muetra sociedades, algo fundamental para tener aspiraciones.

Deberá convencer Crespo a sus jugadores de lo que quiere adentro del campo de juego. Por ahora solo se ve un equipo que por momentos tiene el balón, pero que carece de ideas para generar fútbol en serio.

Habría que marcar, más allá de la derrota, que el error arbitral de Mastrángelo, al sancionar un penal que no era, condicionó el resultado, pero también condicionó y expuso al equipo de Crespo, que no tuvo la determinación futbolística para sobrellevar un error en contra. Los fallos arbitrales a veces vienen a favor, y otras en contra, y en éste sentido, hay equipos que se sobreponen y otros que no.

Pareciera por ahora, que para éste equipo de Crespo, sin ideas, y sin fútbol, cualquier fallo en contra, puede ser determinante.

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