Fútbol Profesional Plantel Superliga

Derrota fea en el Almafitani

Banfield cayó 1-0 ante Vélez, en el estadio José Almafitani, donde ganó una vez en los últimos 40 años por el torneo local. El conjunto de Piccoli jugó un segundo tiempo muy flojo y no levanta. Sin Falcioni a la cabeza, el equipo no cumplió ningún objetivo y se esfuma la ilusión de la Sudamericana 2019. Sin dudas, un semestre para el olvido.

En el comienzo del partido, el elenco banfileño parecía llevar las riendas del juego y hasta pudo ponerse en ventaja tras una jugada de Cvitanich, que terminó dando en el travesaño y posteriormente, Aguirre le contuvo el remate a Datolo. Ahí surgió lo mejor de Banfield en los primeros 45′ minutos. En tanto, Vélez que manejo más tiempo el balón fue claro en sus avances con Robertone y Vargas en la conducción para abastecer a Salinas. Así fue como llegó, la jugada más clara de la primera etapa: un centro del «Monito» que cabeceó el ex Chacarita y Arboleda, a puro reflejo, la sacó cuando todo Liniers gritaba el primero.

Luego, el «Fortín» probó con varios remates pero el «1» de Banfield estaba siempre bien parado. Si el arco estaba en cero, era porque el colombiano se convertía en figura. Al local sólo le faltaba la estocada final para irse al descanso en ventaja.

En el segundo tiempo, el partido decayó completamente. Ambos no tuvieron volumen de juego y carecieron de jugadas de gol hasta los últimos 15 minutos aproximadamente. El equipo de Piccoli estaba cómodo con el empate hasta que de tanto relajarse lo pagó caro. A los 31′ minutos de la parte complementaria, desborda Vargas, centro atrás y Robertone con un toque sutil la coloca en el palo izquierdo de Arboleda que no pudo llegar a contener el gol de Vélez. Un baldado de agua fría para el Taladro y el grito ensorcedor de un hincha, que venía de pelear el descenso y hoy ya respira aliviado.

Tras el golpe en el marcador, Piccoli mandó a la cancha a Sperduti (Carranza ya estaba porque había ingresado por Datolo lesionado en el primer tiempo), pero fue tarde porque no surtieron efecto. El equipo no tuvo rebeldía ni actitud para darlo vuelta ni poder llegar al empate.

El Almafitani es un estadio complicado para Banfield y esta no fue la excepción. Los dirigidos por Piccoli no lograron ningún objetivo de los que se propusieron a principio de año: no jugaron grupos de la Libertadores, no ganaron el clásico ante Lanús y ahora tampoco va a clasificar a la Sudamericana 2019. Un semestre para olvidar.

Al «Taladro» le quedan dos partidos (Chacarita y Patronato) para sumar, terminar lo más arriba posible y deberá pensar en los que se van para barajar y dar de nuevo. Es hora de replantearse el proyecto futbolístico. Aunque sin JCF todo es más difícil. Todo Banfield lo extraña.

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